Velatorio

P1080129

A la memoria de Ángel

Un ataúd diminuto como una cuna diminuta.

-Adiós- dices -adiós desde el vientre vacío, adiós

con las manos que cuidaron la piel tibia.

Ya no me perteneces, niño, ángel a solas,

milagro entre las nubes, milagro como la lluvia

detenida de pronto cuando el pulso:

y cesa, cesa todo, siempre todo, para siempre-. Qué palabra.

A este gran suspiro le llamaron vida.

No comprendo por qué sigo aquí, en pie, sin hacer nada.

Sobre la mesa se enfría el té.

Voy a soplarlo hasta quedar sin aire.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s