Vivir la fiebre

portadatulia

Sobre el poema 37’6 de Tulia Guisado

 Me huyes con los ojos de recién nacido

 Estás volviéndole la espalda a quien te dio la vida

 No todos los cuentos terminan con una enseñanza justa

No todos los cuentos sirven para decir buenas noches

Nadie me había preparado para el dolor sin nombre

ni para el sonido ahogado de la palabra más honda

Te marchas muy lento, con los pies descalzos, tan silencio

Vuelves a mí cuando invento la fiebre

Cuántas veces nos devolverán los hijos cuando ya no podamos abrazarlos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s