Lo errante

Apelar a la soledad

Dejar la puerta abierta para que entre

No este calor de ahora sino el de entonces:

la hoguera y sus acompañantes

La impaciencia la mano en la garganta

saberse esperada en un lugar extraño

y en un idioma diferente

Apelar a la soledad  a la mujer íntima

sentir su aliento en la nuca mientras la vida alcance.