Fotografía analógica. Parque de El Retiro, octubre de 2017.
Nubes amontonadas sobre el cielo, como grano.
Veloces se destruyen, solo para volver a construirse.
Diluyo los ojos allí, donde la forma es apenas roce,
canto rodado, en la orilla más alta del deseo.
Ahora suaves, las manos avanzan;
despacio, nos crean semejantes.
Tizne que segrega el tacto, dobla el aire.
Inaugura el acto último antes del dolor,
antes del mar.
Todo lo que aprendiste sobre el tiempo
hoy serena tus ojos. Fulgor de la materia.
Comprendo su voto de renuncia,
su amor tan frágil: remiendos de nubes.
Este invierno las rosas sobreviven.
Este invierno es cauce, abre un camino
de asombro sobre el cuerpo: temblor,
promesa de más vida.
Este invierno, bajo el ala del arte,
crece el árbol que guarda tu nombre.