Semillas

 

 

El primer sonido es vegetal:

crujen como las semillas

dentro del vientre     frágil       de sus vainas.

 

A mediodía bailan:

sus zapatos de cordones  invaden

ese espacio pequeño    tibio

donde el filamento se vuelve caricia.

 

Con la tarde se espigan hacia el cielo:

recuerdan a ciertas esculturas de Bourgeois

su cuerpo es un abrazo suspendido

refugio táctil que no alcanza.

 

En la noche se besan solamente

si el aire mece la curva de sus ramas

ahoga sus gemidos animales.

 

Cuando dos mujeres caminan juntas

tienen que inventar el lenguaje desde el principio.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s